Si he de ser sincero, no la extraño
ni me preocupa, ni nada,
sin embargo la soledad me absorbe
me rodea, me ataca y me debilita.
No pienso en la forma en que pasábamos las tardes
pero paso las tardes pensando
pensando en la soledad
como me acompaña y lo inmensa que es.
Luego pienso intrigado
si estará conmigo mucho tiempo
si se hará insoportable
o si se llevara todo lo humano que me queda.
Ya al anochecer, logro dormir
soñando con lo que mas anhelo
mas se que es un sueño,
y la anhelada soñada con sus palabras lo confirma.
Y así despierto,
junto a mi fría compañera
y así espero
solo espero.
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