Después de un día azul
asomo mi cabeza por la ventana
y miro el cielo verde
donde cientos de lagrimas brillan años luz de distancia
lagrimas que no corrieron por mis mejillas
pero que aun así me ahogaban
y empapaban mi corazón de papel
dejaron mi espíritu gris
mas la llama no se apaga
y vuelvo con mas ímpetu que antes
para las mañanas rojas
en que palabras naranjas y actos rosados
logren la felicidad de mi.
wena (Y)
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